El Mercosur salió a celebrar el visto bueno político de Europa para avanzar con la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea y confirmó que el acto se haría el 17 de enero en Paraguay, después de más de dos décadas de idas y vueltas. En el bloque sudamericano (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) lo leyeron como una señal fuerte en un contexto global más áspero: el canciller argentino Pablo Quirno resumió el clima con un “todos ganamos”.
Del lado regional, Lula lo presentó como un triunfo del multilateralismo y Santiago Peña habló de “momento histórico”, destacando el tamaño del entendimiento potencial entre ambos mercados. Pero el camino no termina en la foto: tras la firma todavía faltan ratificaciones (Parlamento Europeo y, luego, instancias legislativas en los países del Mercosur) y las mayores resistencias, según se menciona, podrían seguir estando dentro de la propia UE por el frente agropecuario.
