El gobierno italiano encabezado por Giorgia Meloni aprobó este martes un paquete de medidas destinadas a reforzar la seguridad pública y endurecer las sanciones contra manifestantes. La decisión se adoptó luego de una serie de protestas en distintas ciudades del país, varias de las cuales derivaron en enfrentamientos entre participantes y efectivos policiales.
Los incidentes, concentrados principalmente en el norte de Italia, motivaron al Ejecutivo a avanzar con reformas para limitar los desbordes en la vía pública. Las nuevas disposiciones apuntan a disuadir conductas violentas y otorgar mayores herramientas de control y penalización frente a disturbios que alteren el orden.
