El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que cancelaría el impuesto digital del 3 % sobre los ingresos de grandes tecnológicas estadounidenses (como Amazon, Apple y Google), previsto para entrar en vigor ese mismo día, con el fin de revertir la decisión del presidente Trump de suspender las negociaciones comerciales y liberar a Estados Unidos de amenazar con aranceles severos sobre productos como acero, aluminio y automóviles. La medida permitió reanudar las conversaciones entre ambos países, con la meta de alcanzar un nuevo acuerdo comercial antes del 21 de julio, evitando así represalias y reflotando la relación bilateral tras la tensión generada por la medida fiscal
