Pese al creciente malestar interno, una economía paralizada y la muerte de muchos de sus dirigentes, no hay indicios de que Irán esté dispuesto a satisfacer las exigencias de Trump, muchas de las cuales ha rechazado desde hace tiempo.


Pese al creciente malestar interno, una economía paralizada y la muerte de muchos de sus dirigentes, no hay indicios de que Irán esté dispuesto a satisfacer las exigencias de Trump, muchas de las cuales ha rechazado desde hace tiempo.