El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado la decisión de transmitir en vivo la ejecución de Nidal Hasan, el expsiquiatra del ejército condenado por el tiroteo en Fort Hood. Previamente, Trump había expresado su aprobación a la idea de mostrar la muerte del atacante, mientras que el vicepresidente JD Vance había manifestado dudas al respecto.
La cancelación de la transmisión se produjo tras una serie de críticas generalizadas tanto en Estados Unidos como a nivel global. El presidente justificó su cambio de postura al señalar que «muchas personas muy buenas y bien intencionadas preferirían no verlo morir». Aunque la ejecución de Hasan por fusilamiento se mantiene según lo programado, Trump indicó en Truth Social que «este evento no será transmitido». También afirmó que las familias de las víctimas aún pueden presenciar la ejecución en persona si así lo desean, pues «merecen presenciar la JUSTICIA!».
