Una ola de protestas se extiende por la India a raíz de la exclusión de más de 130 millones de nombres del padrón electoral. La medida, impulsada por una comisión electoral cuyos miembros fueron designados por el primer ministro Narendra Modi, se justifica como un intento de eliminar duplicidades e inconsistencias en los registros de votantes. No obstante, críticos y manifestantes denuncian que el proceso podría estar privando del derecho al voto a sectores de la sociedad menos proclives a apoyar al partido nacionalista hindú gobernante. Algunos nombres excluidos corresponden a personas supuestamente fallecidas que, en realidad, se encuentran vivas, y millones esperan una resolución tras apelar su exclusión, habiendo quedado privados de votar en recientes elecciones.
La controversia surge mientras casi mil millones de personas, en la que se considera la democracia más grande del mundo, son llamadas a presentar documentos para revalidar su derecho al voto. La indignación se intensifica ante indicios de que la comunidad musulmana de India, que suma 200 millones, ha sido afectada de manera desproporcionada. Manifestantes exigen la renuncia de Gyanesh Kumar, jefe de la comisión electoral, entidad que históricamente gozó de prestigio por la imparcialidad en la organización de comicios.
El proceso ha sido calificado por exfuncionarios electorales y analistas como el mayor golpe a la integridad electoral del país en más de siete décadas. Rohinton Nariman, exjuez de la Suprema Corte, advirtió que «el corazón de nuestra democracia, que es el derecho de votar, corre grave peligro». Ashok Lavasa, antiguo integrante de la comisión electoral, señaló que, a diferencia de revisiones anteriores que priorizaban la inclusión mediante verificación presencial, el sistema actual traslada la carga de la prueba a los ciudadanos, dejándolos a merced de algoritmos y posibles errores administrativos.
Desde el partido gobernante se rechaza la controversia, alegando que es orquestada por la oposición, que en el pasado también solicitó revisiones similares. Un portavoz del partido cuestionó por qué el esfuerzo de la comisión electoral para depurar los padrones ahora se presenta como sospechoso. Sin embargo, dos altos funcionarios que prefirieron mantener el anonimato sugirieron que el proceso busca consolidar la ventaja electoral de la agrupación política.
