Francia, Italia, Reino Unido y Alemania han expresado su condena a la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania. Las naciones europeas hicieron un llamado a detener los nuevos planes de construcción en la región.
Esta solicitud se enmarca en la preocupación internacional por las implicaciones de dichas expansiones en el contexto del conflicto israelo-palestino.
