Estados Unidos volvió a sacudirse por un caso de violencia en un operativo federal: en Minneapolis murió Alex Jeffrey Pretti, enfermero de terapia intensiva de 37 años, baleado por agentes en un procedimiento vinculado a inmigración. El episodio disparó protestas y reactivó las críticas demócratas a las tácticas antimigratorias del gobierno de Donald Trump.
De acuerdo con el artículo, los videos analizados muestran que Pretti habría estado desarmado y reducido cuando recibió el primer disparo, aunque funcionarios federales sostuvieron que representaba una amenaza. En paralelo, la conmoción se sumó a un clima ya enrarecido por otra muerte previa en la ciudad, la de Renee Nicole Good (7 de enero), atribuida a un oficial del ICE.
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, pidió a la Justicia que se preserven pruebas y denunció “errores asombrosos” del gobierno federal tras el tiroteo; incluso algunos republicanos, como Bill Cassidy, se plegaron al reclamo de una investigación independiente.
