Martes 23 de junio de 2026

Las compras “a puchitos” y la caza de ofertas marcan el cierre de año en el consumo masivo

La escena se repite en supermercados, autoservicios y kioscos: changuitos más livianos, más marcas económicas, más productos en promo y una sensación que aparece en las encuestas y en las cajas: “no llego a fin de mes”. Distintos relevamientos privados coinciden en que el consumo masivo, que venía mostrando una mejora lenta y desigual durante 2025, volvió a frenarse en el tramo final del año.

Un giro de tendencia en noviembre

Uno de los datos que encendió alertas fue el de noviembre, cuando la medición agregada de canales volvió a terreno negativo, aunque apenas: -0,1% interanual, según un reporte sectorial. Detrás de ese “empate” aparecen dos señales claras: mal desempeño de supermercados y farmacias, y una desaceleración del canal tradicional (almacenes/kioscos), que había traccionado parte de la recuperación previa. Aun así, el acumulado anual se mantenía positivo (+2,2%).

En el detalle por canal, el contraste fue fuerte: supermercados (-7,2% interanual) y mayoristas (-7,5%) en noviembre, mientras que e-commerce (+13,2%) y el universo de kioscos y “tradicional” (+3,8%) mostraron subas.

Menos visitas, menos volumen y más selectividad

La foto cualitativa acompaña a los números: hogares que reducen frecuencia de compra y también el volumen que se llevan. Un panel de consumo registró caídas cercanas al -2,2% en visitas y -2,1% en volumen, lo que explica el retroceso del período en buena parte del país.

En paralelo, crece el peso de los “ajustes” en el hogar. En ese mismo relevamiento, el porcentaje de compradores que declara llegar apretado a fin de mes subió a 43% (desde 29% en el primer trimestre).

Marcas económicas, marcas propias y promos: el nuevo mapa de góndola

Con presupuestos más tensos, el consumo se reordena. Las categorías “imprescindibles” tienden a sostenerse mejor que las prescindibles: los informes mencionan un mayor foco en alimentos y cuidado personal, mientras que rubros como bebidas alcohólicas aparecen entre los más golpeados.

El cambio se ve también en la elección de marca:

  • las marcas del segmento más económico aumentaron su volumen de compra (+2,3%),
  • las marcas propias de los comercios crecieron (+6,8%),
  • y en hogares de menores ingresos, el peso de las marcas económicas habría saltado de 28,1% a 45,1% del mix de compra interanual.

La otra gran pista es el rol de las promociones: se estima que alrededor de 4 de cada 10 pesos del gasto se canaliza con descuentos u ofertas.

El “consumo privado” también afloja

Más allá de la canasta básica de supermercado, otro indicador que sigue el gasto de los hogares mostró una baja mensual del 1,1% en noviembre y marcó dos caídas consecutivas. A eso se sumó un dato clave para leer actividad: la recaudación de IVA ajustada por inflación habría registrado en noviembre su primera caída interanual de 2025 (-5,4%).

En bienes durables, el enfriamiento fue más visible: caída en motos (-10,7%), señales flojas en insumos como cemento, desaceleración en patentamientos pese a un dato positivo, y varios meses de retroceso en venta de indumentaria en shoppings. También aparecen sustituciones: baja en carne vacuna (-5,1%) y suba en carne aviar (+11,7%), típica de un consumidor que busca alternativas más accesibles.

Qué deja este cierre de 2025

La síntesis que dejan los relevamientos es menos épica y más concreta: el consumo no se derrumba como en 2024, pero tampoco logra consolidar una recuperación sostenida. La normalidad de fin de año parece ser otra: compras cortas, comparación de precios, más promo, más marca propia y una pregunta que vuelve a dominar la conversación en la fila de la caja: ¿alcanza hasta fin de mes?

Scroll al inicio