Los mapas muestran un aumento del contenido “político sintético”, de los cuales solo el 27% explicita el uso de inteligencia artificial.
Las herramientas segmentan los mensajes y los especialistas en marketing reemplazan las encuestas con “votantes sintéticos”.
Por su parte, YouTube comienza a lanzar una función para políticos que rastrea los deepfakes en su plataforma.
