La Unión Europea desbloquea un salvavidas financiero de 90.000 millones para Kiev pero fracasa en movilizar los activos rusos congelados.
El canciller alemán Friedrich Merz fue el gran perdedor, ya que su propuesta consistía en utilizar el dinero ruso, y ganó la postura de Bélgica y Hungría de asumir nueva deuda para ayudar a Ucrania.
Por su parte, Putin dice que está dispuesto a suspender los bombardeos si se celebran elecciones en Ucrania.
