El presidente de Estados Unidos consuma su impugnación del orden comercial de la globalización con tasas a las exportaciones a Estados Unidos que finalmente entrarán en vigor el 7 de agosto
A Brasil le ha tocado la peor parte con un arancel del 50%, el más alto del mundo hasta ahora. Washington aseguró que se debe a que las decisiones del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva “constituyen una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional, política exterior y economía de Estados Unidos”.
México gana tiempo en la guerra comercial gracias a un inminente acuerdo de seguridad: México mantendrá sin subidas el 25% de los aranceles que atañen a productos fuera del Tratado de Libre Comercio que los une, mientras el restante 84% de las mercancías quedan exentas de castigo. La presidenta Claudia Sheinbaum consigue un trato especial que se traduce en otros 90 días de respiro para seguir negociando.
