Por primera vez en la historia, un tribunal ha condenado por golpe de Estado a un expresidente y a militares de alta graduación.
La primera sala del Tribunal Supremo ha decidido, por cuatro votos a uno, en Brasilia, que Bolsonaro perpetró cinco delitos, incluidos los de intento de golpe de Estado, intento de abolición democrática del Estado de derecho y liderar una organización criminal. Varios generales han sido condenados también por la fracasada asonada.
En el juicio políticamente más relevante de Brasil en los últimos años, Bolsonaro también ha sido condenado por daños a bienes públicos y al patrimonio protegido. Ni él ni los otros siete acusados (tres generales, un almirante, un teniente coronel y dos civiles) han acudido a la sala. Todos ellos han sido condenados. El anterior presidente (2019-2022), en prisión domiciliaria, lo ha seguido en familia desde su casa, también en Brasilia. La pena al expresidente es de 27 años, 24 de ellos en régimen cerrado. La legislación brasileña contempla múltiples modos de reducirla.
Los abogados defensores apuestan a que “el tono jocoso” y “las duras sentencias” en el juicio de Bolsonaro generarán una reacción negativa de Trump.
Los jueces del Tribunal Supremo también indicaron que castigarán a los miembros de los grupos restantes involucrados en la conspiración golpista.
