Cerca de 20 colegios privados, inclusive algunos de educación estatal, tomaron esta decisión que busca que los estudiantes no se distraigan por el uso de los teléfonos y/o otros dispositivos como los relojes digitales.
La restricción se implementa de distintas maneras, aunque en general prima la de poder llevar el teléfono y tenerlo apagado y en otros casos los estudiantes deben entregarlo en el ingreso. En esos casos, los aparatos estarán en un compartimento “bajo llave” y luego será entregado en el horario de salida. E incluso pusieron a disposición el teléfono del establecimiento y otros directamente el del WhatsApp.
