La ONU responsabiliza al Estado judío del hambre extrema que sufre ya más de medio millón de palestinos. El jefe de la ONU condena la hambruna en la Franja: “Israel debe garantizar el suministro de alimentos y medicinas a la población”.
El ministro de Defensa amenaza con abrir “las puertas del infierno” si Hamás no se desarma y libera a los rehenes.
