Washington ha puesto en marcha la «Operación Paria Económico», una iniciativa destinada a lograr el aislamiento financiero total de Irán. La estrategia, presentada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, busca asfixiar económicamente a la República Islámica mediante sanciones dirigidas a gobiernos y entidades que mantengan relaciones comerciales y financieras con Teherán. Esta medida se anuncia en un contexto donde los esfuerzos militares y diplomáticos para influir en Irán no habrían logrado los resultados esperados.
En este marco, el Departamento del Tesoro estadounidense ha emitido determinaciones contra cinco sectores clave de la economía iraní: activos digitales, tecnología, oro, aviación y el sector naviero. Adicionalmente, se han aplicado sanciones a 60 entidades, individuos y embarcaciones involucradas en actividades de contrabando. Bessent señaló que estas acciones constituyen un «disparo de advertencia», dando tiempo a los países aliados de Irán para cesar sus actividades antes de que se implementen medidas más drásticas de forma gradual. El objetivo es cortar los lazos económicos que sustentan al régimen iraní.
La administración ha enfatizado que «cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense». Este enfoque recuerda tácticas de bloqueo económico previas y busca generar un cambio en la conducta iraní, ofreciendo la alternativa de un regreso a la comunidad económica global. Sin embargo, la efectividad de estas nuevas sanciones está por verse, considerando la experiencia de Irán en el manejo de restricciones internacionales durante décadas.
Un punto de atención es la respuesta de países como China, un significativo comprador de petróleo iraní. Aunque aún no se han impuesto sanciones a grandes bancos chinos, el secretario del Tesoro advirtió que «nadie está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses» si facilitan transacciones con Irán. China ha declarado que tomará las «medidas necesarias» para proteger sus intereses ante esta nueva ofensiva económica de Washington.
