El crecimiento de las exportaciones de China se mantuvo robusto en julio, aunque a un ritmo más lento en comparación con junio. Este desempeño se atribuye a una demanda global sostenida de productos relacionados con la inteligencia artificial.
Este dinamismo en las exportaciones se observa a pesar de las renovadas tensiones con Estados Unidos, un factor que no ha impedido la expansión comercial del gigante asiático.
La industria tecnológica, particularmente en el ámbito de la inteligencia artificial, se posiciona como un motor clave para el comercio exterior chino, impulsando la continuidad de un crecimiento significativo.
