El precio del petróleo alcanzó los 87 dólares por barril, impulsado por las crecientes tensiones en torno al Estrecho de Ormuz. Este valor marca un aumento significativo, reflejando la preocupación de los mercados energéticos ante la situación en esta crucial vía marítima.
La escalada de la confrontación entre Irán y Estados Unidos por el control del Estrecho de Ormuz ha generado incertidumbre en el suministro global de energía.
El incremento en el costo del crudo ha repercutido en los mercados de valores y bonos, generando inquietud por un posible resurgimiento de la inflación. La situación se da en un contexto donde el petróleo Brent, una referencia global, también ha experimentado fluctuaciones, llegando a los 85 dólares antes de estabilizarse en el valor actual.
