El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tiene previsto utilizar la reunión de la OTAN en Turquía para instar a sus aliados a entregar los sistemas de defensa aérea que Ucrania necesita urgentemente para protegerse de la escalada de ataques rusos. Este pedido cobra mayor intensidad tras los recientes misiles rusos que impactaron en Kiev, causando la muerte de más de 50 civiles.
La cumbre en Ankara también ofrecerá a Zelenski la oportunidad de reunirse con Donald Trump, buscando argumentar que los ataques rusos demuestran debilidad, no fortaleza, y que Vladímir Putin debería ser presionado para negociar una paz «digna». En vísperas de la reunión, Zelenski expresó su esperanza de que no fuese «vacía».
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha instado a los Estados miembros a garantizar que Ucrania reciba lo necesario para defender su soberanía, destacando los esfuerzos de Kiev para frenar las tropas rusas y los recientes ataques con drones ucranianos en territorio ruso, que han impactado en refinerías de petróleo y blancos militares, generando escasez de combustible.
Zelenski remarca la necesidad de misiles interceptores ante la alta tasa de fallos en la intercepción de misiles balísticos rusos. Ha calificado de «absurdo» que la producción de misiles Patriot no haya escalado al nivel necesario para proteger a la población, y propone que Ucrania desarrolle sus propios sistemas con ayuda de la OTAN.
