Lituania ha confirmado la remoción del veto constitucional a la presencia de armas nucleares en su territorio. Esta decisión pone fin a una política que se mantenía vigente desde la disolución de la Unión Soviética, de la cual formó parte hasta 1991.
La medida representa un cambio significativo en la postura de seguridad del país báltico. La discusión sobre la posible presencia de armamento nuclear se enmarca en un contexto de redefinición de estrategias defensivas en la región.
Hasta el momento, no se han detallado las implicaciones operativas o los plazos para la implementación de esta nueva política. Analistas observan la decisión como un paso que podría generar diversas reacciones a nivel internacional y modificar el equilibrio geopolítico local.
