Mientras Francia y Grecia envían fragatas a Chipre y el Reino Unido lo estudia tras el ataque de Irán a una base británica, la relación entre Trump y Starmer se enfría. El primer ministro británico, bajo la sombra de la guerra de Irak, toma distancia de su aliado y acusa de ilegal la ofensiva. Por su parte, Trump sentenció “La relación especial de nuestros países ya no es lo que era”.
Por su parte, Sánchez asume el riesgo de impedir que Estados Unidos use las bases españolas.
